Tratamiento quirúrgico intrauterino de espina bífida

El programa de medicina materno-fetal en Wellington Regional Medical Center cuenta con proveedores que se especializan en el tratamiento de embarazos de alto riesgo, incluso bebés con espina bífida. Desde la evaluación hasta el tratamiento o la intervención quirúrgica, servimos como un recurso para familias, obstetras u otros proveedores de medicina materno-fetal que tratan a los pacientes con embarazos complicados. Nuestro objetivo es proporcionar los mejores resultados posibles para la madre y el bebé.

Para obtener un referido al programa de medicina fetal en Wellington Regional, llame a nuestro servicio gratuito de referidos médicos al 561-798-9880

¿Qué es la espina bífida?

La espina bífida, una malformación de la columna, es un defecto del nacimiento en el que la columna vertebral y la médula espinal no se forman correctamente, y tanto la columna como los nervios pueden quedar expuestos. La apertura en la columna puede exponer la médula espinal y los nervios a líquidos durante el desarrollo fetal, lo que puede provocar daños en dichas estructuras tan sensibles. Según el National Institute of Health, la espina bífida es el defecto congénito en el tubo neural más común en los EE. UU. y afecta entre 1,500 y 2,000 nacimientos al año. Existen aproximadamente 166,000 personas en los EE. UU. con espina bífida.

Nueva opción quirúrgica fetal prenatal para la espina bífida

Wellington Regional Medical Center es uno de los únicos dos hospitales en el país en tener la aprobación para ensayos clínicos de fase 1 de una opción quirúrgica con fetoscopio para tratar la espina bífida mientras el bebé permanece en el útero. Ruben Quintero, MD, cirujano fetal en Wellington Regional Medical Center, trabajó en colaboración con un equipo de Brasil para desarrolar un nuevo abordaje a la cirugía de espina bífida que está en proceso de estudio.

En el procedimiento de cirugía fetal mínimamente invasiva recién desarrollado, los médicos pueden llegar al bebé y realizar la cirugía necesaria por medio de endoscopios que introducen a través de unas pequeñas incisiones en la piel (menos de 1/4 pulgada de largo cada una). El abordaje con fetoscopio es menos invasivo que la cirugía fetal abierta, que requiere una incisión quirúrgica en el abdomen y útero de la madre. En comparación, en los procedimientos de cirugía abierta de espina bífida en útero, los médicos llegan al feto al realizar una incisión quirúrgica en el abdomen y útero de la madre.

Estudios demuestran que la cirugía de espina bífida antes del nacimiento, en vez de esperar y hacerla después del nacimiento, es mejor para el bebé. El abordaje de la técnica con fetoscopio no solo es mejor para el embarazo en curso, sino también reduce el riesgo de ruptura uterina en los embarazos posteriores dado que no se hace ninguna incisión en el útero. La paciente también tiene la oportunidad de que sus futuros partos sean naturales, en vez de cesáreas.

Tres tipos principales de espina bífida

Mielomeningocele

El mielomeningocele es el tipo más grave de espina bífida; los bebés que lo padecen presentan un saco de líquido que sale de una abertura en la espalda. En el saco, hay partes de la médula espinal y los nervios del bebé, y a menudo están dañados. Las personas que tienen este tipo de espina bífida pueden tener dificultades para caminar, con la sensibilidad en las piernas o pies, o para ir al baño.

Meningocele

En este tipo de espina bífida, no hay médula espinal en el saco que sobresale de la apertura en la espalda y normalmente hay poco daño nervioso. El meningocele a menudo resulta en discapacidades más leves.

Espina bífida oculta

Este es el tipo más leve de espina bífida y normalmente se descubre avanzada la niñez o incluso al inicio de la adultez. Los pacientes con espina bífida oculta no tienen ningún saco o abertura en la espalda. A veces también se la denomina "espina bífida escondida" y presenta una pequeña fosa en la columna, pero normalmente los pacientes no tienen ningún tipo de discapacidad derivada.